L’Hoist Tapia dijo que la última Encuesta sobre Discriminación en la Ciudad de México 2013, arrojó que el promedio escolar de las mujeres es de 10.3 años en comparación con el 10.8 de los varones, lo que obedece a una concepción cultural que vulnera y niega el derecho a la educación para ellas. La persistencia de roles de género mancillan los derechos humanos de las mujeres, como el estar destinadas al cuidado de la abuela, la madre, los hijos, el esposo o hermano. Por otro lado, si la familia no cuenta con suficientes recursos económicos, es a las mujeres a las primeras a quienes se les priva de cualquier actividad académica, cultural y de recreación.

De las mujeres que trabajan “sólo el 10% reciben salarios superiores a cinco salarios mínimos comparado con un 13.2% de los varones, datos que nos ha arrojado el INEGI”, expuso Jacqueline L’Hoist, además de que la población femenina con empleo remunerado “dedica en promedio 17 horas semanales a los quehaceres domésticos, al trabajo del hogar”, abundó.

Siete de cada 10 personas reconocen la discriminación contra las mujeres y cuatro de cada 10 dijeron que son altamente discriminadas. “Es decir, hay una profunda conciencia, en la Ciudad de México”, de las situaciones que enfrentan las mujeres, comentó L’Hoist.