Consecuencias

Daños físicos


Dentro de los daños físicos se encuentran las lesiones, que abarcan desde cortes menores
con utilización de armas blancas (por ejemplo cuchillos, tenedores), equimosis (golpes, moretones)
y fracturas, llegando hasta la discapacidad crónica.

Un alto porcentaje de estas lesiones requiere tratamiento médico, aunque usualmente las personas
que padecen estos daños no suelen tomarlo debido a que intentan ocultar lo que les ocurre.
Además de las consecuencias mencionadas, la violencia familiar provoca un debilitamiento en las
defensas físicas debido al estrés que provoca el maltrato, el auto descuido
es muy común que, a raíz del maltrato, la persona padezca enfermedades autoinmunes
como:

la artritis reumatoidea
el lupus eritematoso
o que recurran al alcohol y las drogas para
disfrazar su dolor, entre otros trastornos.


En los niños, las consecuencias de la violencia familiar se traducen en lesiones, que les son
provocadas mientras tratan de defender a sus madres.


Daños psicológicos


La violencia familiar provoca consecuencias psicológicas importantes en las personas aunque
varía su grado según variables como factores de personalidad, habilidades de afrontamiento,
recursos propios, apoyo social y características específicas del maltrato (la duración y el grado
de violencia).

Las alteraciones más significativas son:

  • La ansiedad

  • El miedo

  • Asimismo, la víctima también presenta trastornos del sueño, pesadillas y pensamientos obsesivos
    acerca del maltrato y el maltratador.

  • La depresión

  • pérdida de autoestima

  • la culpa

  • consecuencias provocadas por la
    violencia, ya que la víctima cree que la conducta de su agresor depende de su propio comportamiento
    y por lo tanto se siente responsable e intenta una y otra vez cambiar las conductas del agresor.


  • El aislamiento social

  • El maltratador aumenta cada vez más el control sobre su víctima.

  • Los trastornos psicosomáticos

  • que se manifiestan en la persona que sufre de violencia con dolores
    de cabeza, caída del cabello, pérdida del apetito, ansiedad crónica, fatiga, problemas intestinales,
    alteraciones menstruales, etc.

  • Los trastornos sexuales

  • en los cuales la persona agredida (la mujer), pierde el interés sexual.

  • En última instancia el suicidio

  • que se produce principalmente por el agotamiento emocional y físico.
    Las muertes son un testimonio dramático de la escasez de opciones de que dispone la mujer para
    escapar de las relaciones violentas.


    Consecuencias psicológicas en niños


    La violencia familiar generalmente está dirigida hacia la mujer, y por lo tanto, los hijos son siempre
    testigos y víctimas indirectas de la situación. Asimismo y frecuentemente, sufren el maltrato de
    forma directa y experimentan el mismo tipo de actos violentos que la madre.

    Las reacciones más frecuentemente detectadas son los síntomas de:

  • ansiedad

  • depresión

  • sentimientos de baja autoestima

  • problemas en las relaciones sociales

  • conductas agresivas y dificultades en el rendimiento escolar.




  • En la adolescencia los síntomas se relacionan con actitudes de responsabilidad excesiva,
    niveles bajos de autoestima, aparición de conductas agresivas y déficits en el rendimiento académico.