YO SOY TU REFLEJO

“Le tengo miedo, sólo mirar su cara me asusta. No quiero volver a mi casa, seguro me pegará otra vez y tengo pena por mi hermanito, que se aguanta todo y nunca se queja de cómo lo trata mi papá” es parte de un testimonio de los tantos que se escuchan diariamente, denunciando maltratos por insultos, vejaciones, golpes, violaciones, abandonos e incluso infanticidios. ya esto viene de desde ya ase mucho tiempo por que los padres fueron educados asi ellos educan a sus hijos ya que todo esto viene desde ase mucho tempo antes castigaban los padres alos hijos tambien a las madres por aver defendido a sus hijos ya que alas madre les castigaban mas que alos hijos ya el niño esta eso en su mente y que ya no puede aser nada ya cuando van cresiendo ya asen eso ala sociedada y se sienten mas fuertes creyendo que estan asiendo algo bueno pero sin embargo va lastimando a cada persona que lastimo el maltrato infantil es un problema de todos y tenemos que solucionarlo cuando tratas buen a un hijo saben que es el amor de un padre o madre y cuando lastimas a un hijo no solo lo lastimas sino le dejas un trauma muy grande en su mente aveses se queda muchas cosas el maltrato infantil cada ves es mas frecuente por que cremos que el niño no sientepero todo esto puede dañar la mente del niño Días atrás, la Defensoría del Pueblo hizo público el informe de su más reciente investigación sobre la situación de niños, niñas y adolescentes en hogares de acogida públicos y privados. Si meses atrás la muerte de un bebé en circunstancias particularmente trágicas causó gran conmoción en la sociedad, el informe defensorial muestra que no es un caso aislado. En efecto, una de las conclusiones del estudio señala que “la violencia contra infantes, niñas, niños y adolescentes es un mal endémico de la sociedad boliviana y se inicia prácticamente desde su nacimiento y en su propio hogar para continuar en la escuela, el barrio, la comunidad, etc.”; los datos que respaldan la alarmante cita muestran que solo en 2014 fueron registrados 73 infanticidios (la mayoría menores de 5 años), y 326 casos de violencia sexual, de los que 141 corresponden a menores de entre 0 y 12 años, y 185 son adolescentes de entre 13 y 17 años. Ocho fueron casos de violaciones seguidas de muerte. Entre 2012 y 2013 fueron reportadas cuatro muertes en casas de acogida, una de ellas por aparente suicidio. El documento hace referencia principalmente a la muerte del bebé Alexander, acogido en el hogar Virgen de Fátima, en noviembre de 2014, quien se sospecha perdió la vida como consecuencia de una violación que aún está siendo investigada. Al respecto, el Defensor del Pueblo manifestó que “este hecho ha evidenciado graves vulneraciones a los derechos humanos del bebé Alexander, tan claras y contundentes que deberían procesarse y sancionarse con la más absoluta celeridad; sin embargo, han desnudado una vez más la absoluta precariedad y ausencia de políticas”.