COMO DETECTAR A UNA PERSONA QUE ESTA SUFRIENDO TRATA Y TRAFICO

1. La vestimenta del viajero no es apta para la ruta en la que viajará

Podrías notar de inmediato que un viajero lleva pocas pertenencias o ninguna. Las víctimas podrían ir peor vestidas que sus acompañantes. Podrían llevar ropa de una talla inadecuada o inapropiada para el clima del lugar al que viajarán.

2. Tienen un tatuaje con un código de barras o la palabra "Daddy"

Muchas personas tienen tatuajes, así que es obvio que un tatuaje no es un indicador por sí solo, pero los traficantes o proxenetas sienten que son dueños de sus víctimas, así que un tatuaje en forma de código de barras, un tatuaje que diga Daddy o incluso el nombre de un hombre podría indicar que esa persona es una víctima.

3. No conocen los detalles de su punto de partida, destino o información del vuelo

Los traficantes recurren a varias herramientas para evitar sospechas sobre su delito y para mantener esclavizadas a las víctimas. Algunos traficantes no les dicen a sus víctimas en dónde están, a dónde las llevan o qué trabajo les darán. Como las víctimas no tienen los medios para llegar a casa o para pagar por cosas como alimento, deben depender de los traficantes para salir adelante, lo que los obliga a seguir en esa situación.

4. Lo que dicen parece planeado o su historia tiene incoherencias

Algunas veces, los traficantes instruyen a las víctimas para que digan ciertas cosas en público con el fin de evitar sospechas. Un viajero cuya historia parezca demasiado planeada podría estar tratando de ocultar el motivo verdadero de su viaje y simplemente podría estar recitando lo que el traficante le dijo que dijera.

5. No pueden moverse libremente por el aeropuerto o por el avión; los están controlando, vigilando de cerca o siguiendo

La gente víctima de tráfico a veces lleva guardianes. Un traficante tratará de asegurarse de que la víctima no escape o pida ayuda a las autoridades.

6. Temen hablar de sí frente a otras personas, dirigen cualquier intento de conversación a alguna persona que parece tener control sobre ellos

El miedo y la intimidación son dos de las herramientas que los traficantes usan para controlar a la gente que tienen bajo esclavitud. Los traficantes suelen advertirles a las víctimas que eviten interactuar con la gente porque la víctima podría decir algo que genere sospechas sobre su seguridad y su libertad.

7. Tráfico de niños

Un niño al que están traficando con fines de explotación sexual podría ir vestido de forma sexual o dar la impresión de que está bajo los efectos de drogas o alcohol. Un niño podría dar la impresión de estar desnutrido o mostrar signos de abuso físico o sexual, tales como moretones, cicatrices o quemaduras de cigarrillo.