INTRODUCCIÓN

El maltrato infantil, es un fenómeno que afecta a todos los niños del mundo, tanto en los sectores lujosos (o ricos), como en los sectores pobres.
Podemos definir el maltrato infantil como las actuaciones dadas por los padres, parientes o conocidos que consisten en actos intencionales, no accidentales, por accion u omision que desconocen los derechos de los niños y que tienen consecuencias desfavorables en los niños como interferir o alterar su desarrollo integral y que ponen en peligro su salud tanto fisica como intelectual y su desarrollo sexual que ocasiona amenaza o daño real que afecta su bienestar. Los niños que son sujetos de ese maltrato, tienden en su desarrollo a ser niños agresivos y con muy baja autoestima.
El “Cuarto Estudio de Maltrato Infantil” realizado por UNICEF, señala que el 71% de los niños recibe algún tipo de violencia de parte de su padre o madre y sólo un 29% no es víctima de maltrato en su hogar. Según el estudio, un 25,9% de los niños, niñas y adolescentes recibe violencia física grave, un 25,6% violencia física leve y un 19,5% violencia psicológica.
Existen diferentes tipos de maltrato infantil como ser:
FÍSICO: Es cualquier acción no accidental por parte de los padres o cuidadores que provoquen daño físico. Pueden ser causados con diversos objetos como son cinturones, cables, cigarrillos, la mano, etc.
PSICOLÓGICO: Se refiere a ocasionar daño en las áreas afectivo e intelectual del niño, que afecta su autoestima por medio de palabras o acciones, insultos, humillaciones, burlas o degradación de la integridad del niño.
ABUSO SEXUAL: Cualquier clase de contacto sexual con un niño por parte de un familiar o tutor adulto, con el objeto de tener excitación y/o gratificación sexual del adulto. La intensidad del abuso puede variar desde la exhibición sexual, tocamientos, hasta la violación.
EXPLOTACIÓN: Aprovechamiento indebido de la persona y/o trabajo del menor. Lucrar con el esfuerzo del menor, obteniendo beneficios económicos indebidamente.
NEGLIGENCIA: Es la condición en la cual el responsable del cuidado del menor con intención, permite que el niño experimente sufrimiento y falla en proveerle uno o más de los ingredientes esenciales para el buen desarrollo físico, intelectual y emocional.